La versión Absolu del clásico de Byredo, más profunda y resinosa. Bergamota y neroli abren sobre violeta y jazmín, con un fondo de ámbar negro, vetiver y cedro marroquí. Inspirado en el París de los años veinte y su fascinación por el arte africano, resulta fresco, culto y de una elegancia sin esfuerzo. Un nicho refinado que acompaña de día y de noche.