Un amaderado oriental de proyección monumental, y un favorito absoluto del Medio Oriente. Azafrán, nuez moscada y lavanda abren sobre un acorde de agar y nagarmotha, con cumarina y almizcle. Potente, aromático y de gran carácter, combina lo oriental con un guiño fougère muy elegante. Una fragancia de invierno para las ocasiones que piden presencia y estela.