El fenómeno de la cereza, dulce, carnal e inconfundible, de Tom Ford. Cereza y ciruela negra abren sobre almendra amarga, licor y rosa turca, cayendo en haba tonka, pachulí y sándalo. Un gourmand carnal y adictivo que se volvió de culto por su carácter único. Sensual y llamativo, es perfecto para la noche y las ocasiones especiales.