El atardecer más sensual de la línea Soleil, de Tom Ford. Un ámbar amaderado evoca la luz del ocaso, con especias, resinas y un toque de incienso sobre una base de sándalo y vainilla. Cálido, envolvente y de larga vida, es la expresión más íntima de la colección. Ideal para el otoño y las noches especiales.